Cuando el calendario marca el 23 de abril, gran parte del planeta celebra el Día Mundial del Libro y del Derecho de Autor. Pero, ¿por qué se eligió esta fecha?. Cuenta la leyenda que en esa fecha murieron grandes autores, tanto en inglés y en español, como William ShakespeareMiguel de Cervantes e Inca Garcilaso de la Vega, aunque esta historia no es del todo exacta.

Cervantes falleció el 22 de abril, pero en aquellos tiempos, en el siglo XVI, la costumbre dictaba que se debía consignar la fecha del fallecimiento el día del entierro, que sí fue el 23. De hecho, en el histórico registro del libro de difuntos de la madrileña iglesia de San Sebastián así aparece.  Por su parte, el autor de Romeo y Julieta, entre otros clásicos, sí murió un 23 de abril, aunque la fecha tampoco es exacta en el mundo actual, ya que entonces todavía sobrevivía el calendario juliano en gran parte de Europa. Con el paso al calendario gregoriano, que se utiliza hoy en la mayoría de los países del planeta, la verdadera fecha de su deceso sería el 3 de mayo. El caso del peruano Garcilaso de la Vega tampoco está exento de polémicas. Diferentes historiadores datan su fallecimiento en tres días diferentes: 22, 23 o 24 de abril de 1616. Sin embargo, la proximidad de los días -todos en el mismo año- fue motivo suficiente para que la fecha tenga un sentido, una lógica.

Más allá de esta anécdota de color, la historia marca que esta fecha se oficializó en 1995, cuando en la 28.ª reunión de la UNESCO, celebrada en París, se aceptó la petición de la Unión Internacional de Editores, la que tenía por objetivo fomentar la cultura y la protección de la propiedad intelectual por medio del derecho de autor. Así nació el Día Mundial del Libro y del Derecho de Autor.