Misión de la mujer.
La presidenta de la Liga de Ama de Casa, Consumidores y Usuarios de la República Argentina, Irma Muñoz, fue entrevistada por el equipo de la Revista “Hacer Familia”, para tratar el tema de la misión social y familiar de la mujer.
Madres a cargo
Conversamos con la presidenta de la Liga de Amas de Casa, que acompaña la misión social y familiar de la mujer. Qué piensa y qué busca este equipo.
“Tenés que conocer a esta mujer”, decía el mensaje que nos llegó con sus datos. El mail era de una amiga que nos conoce bien, no del agente de prensa de un famoso. Si ella lo decía, debía de ser interesante.
Nos encontramos con Irma Muñoz Muslera en su oficina, en la Liga de Amas de Casa (LAC). Antes de iniciar la reunión, se acercó a soplar las velas por el cumpleaños de alguien del equipo.
Hacemos un rápido intercambio de tarjetas, rito obligado de cada reunión. Con sólo ver su logo y el destacado en naranja “cuidemos a la familia”, quedaba claro que era el lugar indicado.
La mujer en el centro “Hace poco asumí este cargo”, dice. Tras un breve recorrido por las funciones de responsabilidad desarrolladas anteriormente en empresas, afirma: “Estoy aquí por otros motivos. Considero urgente recuperar el lugar de la mujer, consumidora y usuaria, como la define la Liga, pero muy especialmente necesitamos a la mujer al frente del hogar”.
Asegura que sin madres a cargo de la casa y de los hijos, vamos destruyendo a la familia. “Destruyendo la familia desarmamos lo más importante del tejido social”. Esto no impide el desarrollo de otras actividades y un crecimiento profesional pero, sin crecimiento humano, el crecimiento profesional se vuelve ficticio y vacío. Por eso, con el pasar de los años, la mujer se siente vacía.
Por otro lado, cuenta, hay tantas mujeres cabeza de familia que se cayeron del sistema, personas a las que es necesario devolver la conciencia de su dignidad. “Por ejemplo, lanzamos la actividad fuerte de ventas a bajos precios en el Mercado Central. Allí vemos gente de distintos niveles sociales, pero algo que nos motiva muy especialmente es haber logrado la dignificación de los puesteros del Mercado”, resume Irma.
Un delantal y un espacio limpio y ordenado para exponer sus productos fueron el secreto. Otro paso será lograr la alfabetización de todos ellos. “En cada lugar al que llegamos, hay tareas urgentes por hacer”, remata.







